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El conocimiento.

El Conocimiento.

Entre la experiencia y el razonamiento.


¿Qué es el conocimiento?.

Una interacción dinámica entre la experiencia y el razonamiento.

La experiencia proporciona los datos iniciales, mientras que el razonamiento los procesa, organiza y evalúa para construir una comprensión más profunda y generalizable del mundo. Este proceso continuo contribuye al desarrollo y enriquecimiento constante del conocimiento humano.


El conocimiento

El conocimiento se sustenta sobre dos grandes pilares sobre los cuales se desenvuelve como proceso: el primer gran pilar es la experiencia. Aun cuando el término "experiencia" tiene otros significados, a los efectos de esta explicación la entendemos como "la aprehensión sensible de la realidad"; como un modo de conocer algo inmediatamente antes de todo pensamiento al respecto. Sin la experiencia no hay pensamiento posible. Este primer escalón en el proceso de conocimiento es de carácter concreto y sensible. Básicamente, cualquier conocimiento nuestro comienza en una sensación (de un color, una forma, un sabor, etc.) y continúa en nuestra percepción, que es la integración de esa sensación. Después, mediante una representación, traemos a nuestra mente esa situación que, sin convertirse en una idea, se constituye como imagen. A partir de aquí, el otro gran pilar, el razonamiento, elabora todo ese material sensible mediante procesos de generalización y abstracción. Produce ideas, que se traducen en conceptos; excluye diferencias y retiene lo esencial. Esos conceptos relacionados unos con otros originan los juicios; el encadenamiento de juicios nos permite confeccionar razonamientos que, como vimos, pueden ir de lo general a lo particular o, a la inversa, de lo particular a lo general. 


Conceptos Básicos

Conocer significa, en un sentido general, el término final del proceso psicológico por el cual la mente humana capta un objeto. En este sentido, es una representación que supone un proceso de conocimiento. Por lo tanto se establece una relación entre un sujeto y un objeto, mediante la cual el sujeto capta mentalmente (aprehensión) la realidad del objeto. El proceso del conocimiento, así entendido, constituye el objeto de estudio de la teoría del conocimiento.


Gnoseología

Es la rama de la filosofía que hace teorías sobre el conocimiento. Estudia el valor de nuestro conocimiento en cuanto a su verdad y certeza. El conocimiento, desde la teoría clásica, es la relación entre dos términos: - Sujeto: cognoscente, capaz de conocer - Objeto: cualquier ente o cosa, real, ideal o posible (por ejemplo un número o una fórmula matemática, o algo imaginario). También puede ser objeto de conocimiento una persona, o un grupo (como en el caso de las ciencias humanísticas o sociales). Si el objeto es el propio sujeto, entonces hablamos de reflexión (antropología filosófica) A veces el conocimiento se hace complejo y se constituye en conocimiento científico. 

Epistemología

Del griego “episteme”: ciencia; y “logos”: estudio. Es el estudio de las ciencias. Estudia las condiciones de producción y validación del conocimiento científico. Es una teoría que se eleva sobre el saber vulgar o la opinión (“doxa”), constituyendo una meta-teoría. 


Metodología

El acto de conocimiento se establece mediante un “camino”, un método. La metodología estudia los distintos métodos de acceso al conocimiento (por ejemplo los métodos inductivo, deductivo, etc.). En general, esta disciplina busca estrategias para incrementar el conocimiento. 



Tipos de conocimiento


Conocimiento Inmediato o directo

Por medio de la Intuición: Comprensión directa del significado. La Intuición puede ser: 

  • Sensible: conocer objetos reales por medio de los sentidos (vivencia, experiencia) 

  • Intelectual: conocer objetos no-sensibles, mediante un acto casi intelectual (un "chispazo" que nos propone una idea antes inadvertida) 

  • Emocional: permite distinguir lo bueno de lo malo, lo bello de lo feo, lo justo de lo injusto (permite distinguir valores, por eso se la llama también axiológico) 


Conocimiento mediato o indirecto

Por medio de la razón: el conocimiento racional es propio del hombre e implica la capacidad de buscar las causas, el porqué de las cosas, los hechos o acontecimientos. 


Conocimiento Pre-lógico

Podría decirse que se encuentra en el medio del conocimiento directo y el indirecto. Sus manifestaciones más habituales son el pensamiento mágico, omnipotente y animista, propios del hombre primitivo, del niño y del psicótico. También se encuentra en forma de "creencias" (martes 13, pasar por debajo de una escalera, etc.) en personas normales. En un momento de la historia tuvo mucha importancia en forma de pensamiento místico y mitológico.

A diferencia del pensamiento lógico o racional, que trata de buscar la causa para explicar las cosas que pasan (por ejemplo: las tormentas eléctricas son descargas atmosféricas por fenómenos físicos, los volcanes hacen erupción por el aumento de la presión y de la temperatura, etc.), el pensamiento pre-lógico o atribuye causas "mágicas" a las cosas. Por ejemplo: para el hombre primitivo, los volcanes entran en erupción por la furia de los dioses; para el niño, los juguetes "hablan" con él o unos con otros como si tuvieran vida propia -fenómeno denominado animismo-, para el loco, otra persona puede hablar a través de él usando sus cuerdas vocales - alucinación verbal motora-, etc.)



Verdades necesarias o contingentes


Verdades necesarias

Son aquellas que son válidas para siempre o que son necesariamente así y no pueden ser de otra forma, que es necesario que sean verdaderas (por ejemplo: "la raíz cuadrada de 9 es 3", “Todo hombre es mortal". "el sol sale por el este y se pone por el oeste", etc.,). Son verdades de la razón, porque el uso de la razón permite conocer que son verdaderas. Son lógicamente verdaderas y resulta incluso impensable que fuera de otra forma: no puede uno representarse-imaginarse- siquiera cómo sería de otra forma. 

Verdades contingentes

Son aquellas que no son necesarias que sean así. También se llaman verdades empíricas o verdades de hecho. Describen estados de cosas lógicamente posibles. Comparadas con las anteriores, ofrecen una especie de imagen en negativo de las mismas: se trata de verdades con contenido, que nos aportan una información nueva, pero que son siempre susceptibles de revisión, es decir, lo contrario es siempre posible. De este tipo son todas o la inmensa mayoría –según interpretaciones- de los conocimientos que nos suministran las ciencias. Pueden ser verdaderas o falsas, no es necesario que sean verdaderas (por ejemplo: "tengo un perro pequinés", “a todas las adolescentes les gusta Justin Bieber", "Los políticos son poco creíbles", “Hay vida en marte”, etc.)


Verdades a Priori y a Posteriori 

Verdades a priori

Cuando una proposición es necesaria, decimos de ella que es cognoscible a priori. Y una verdad a priori es cuando se puede establecer su verdad (o bien su falsedad) dependientemente de la experiencia; esto es, sin necesidad de averiguar la realidad de ningún estado de las cosas. Para averiguar la verdad de "todas las tías son mujeres" no es preciso contratar un ejército de encuestadores para que entrevisten a todas tías del mundo. Ocurre que la verdad de semejante proposición no depende de ningún hecho de la experiencia, salvo el hecho lingüístico, de la definición de "tía". Es más: a veces encontramos proposiciones que resultan necesariamente verdaderas (o a priori, si preferimos decirlo así) aunque ignoremos el significado de alguna de sus palabras. Podemos afirmar que “todos los asdf son asdf”. Ni siquiera es necesario que los asdf existan: de todos modos, podemos estar absolutamente seguros de que, si hubiera objetos que merecieron ser llamados asdf, todos ellos serían precisamente... asdf.


Verdades a posteriori

Las proposiciones que enuncian verdades contingentes se llaman a posteriori. Son proposiciones a posteriori todas aquellas cuya verdad (o falsedad) no se establece a priori. Su verdad o su falsedad dependen de cuestiones de hecho, y para conocerlas es preciso recurrir a la experiencia, al examen del mundo a través de nuestros sentidos. Por esto mismo el conocimiento a posteriori de la verdad o de la falsedad de tales proposiciones suele llamarse también conocimiento empírico, es decir, nacido de la experiencia. Si se nos afirma que la punta del obelisco es verde, antes de discutir el punto convendría que echemos un vistazo a la plaza de la República: aunque nos parezca difícil, es posible que algún “piquetero” haya resuelto poner un toque de color en el monumento. Las proposiciones contingentes (cognoscibles a posteriori) describen pues, hechos o estados de cosas. Según la realidad o irrealidad de tales estados de cosas, son verdaderas o falsas. De este modo, una proposición contingente verdadera proporciona información sobre la realidad, es decir un conocimiento empírico. Las proposiciones a priori, en cambio, no contienen información sobre la realidad (al menos, en el mismo sentido de "realidad"), ya que su verdad o su falsedad no dependen de ella.

Formación y Desarrollo del Conocimiento Humano

Como leímos el conocimiento se adquiere a través de la interacción entre la experiencia y el razonamiento. Ambos elementos juegan un papel fundamental en la formación y desarrollo del conocimiento humano. Aquí se exploran sus roles respectivos:

Experiencia

Observación: La experiencia comienza con la observación directa del mundo que nos rodea. A través de los sentidos, recopilamos información sobre objetos, eventos y fenómenos.

Empirismo: La filosofía empirista sostiene que todo conocimiento se origina en la experiencia. La experiencia sensorial es la fuente primaria de información para entender el mundo.

Razonamiento

Lógica: El razonamiento implica el uso de la lógica para analizar y evaluar información. La lógica proporciona un marco para la inferencia válida y la construcción de argumentos coherentes.

Racionalismo: La filosofía racionalista destaca el papel de la razón en la adquisición del conocimiento. Argumenta que la mente humana es capaz de llegar a verdades fundamentales a través del razonamiento sin depender exclusivamente de la experiencia.

Interacción entre Experiencia y Razonamiento

Inducción y Deducción: La inducción se basa en la observación de patrones y la generalización a partir de casos específicos, mientras que la deducción parte de premisas generales para llegar a conclusiones específicas.

Método Científico: La ciencia combina la observación y la experimentación (experiencia) con la formulación de hipótesis, la deducción y la verificación sistemática (razonamiento) para avanzar en el conocimiento.

Desarrollo del Conocimiento

Ciclo de retroalimentación: La experiencia y el razonamiento interactúan en un ciclo continuo. La experiencia proporciona datos iniciales, que son procesados y comprendidos a través del razonamiento. A su vez, el razonamiento puede generar nuevas preguntas y llevar a la búsqueda de más experiencia.

Limitaciones y Sesgos

Sesgos perceptuales: La percepción y la interpretación de la experiencia pueden verse afectadas por sesgos cognitivos. La lógica y el razonamiento crítico son herramientas esenciales para mitigar estos sesgos y llegar a conclusiones más objetivas.